Estos fueron los pasos que seguimos para llegar a construir unos magníficos cristales:
PRIMER DÍA:
- Realizamos una disolución formada por 500 ml de H2O y 301 g de ADP.
- El resultado lo medimos con una probeta.
- Tuvimos un pequeño percance y Ana Bernal derramó el agua al verterla en la olla.
- Debemos volver a medir el agua con la probeta.
- Ponemos la olla con el contenido en el calentador y cuando llega a una temperatura de 80ºC vertemos el ADP.
Ahora comenzamos a trabajar el ADP.
- Necesitamos un cristalizador y una balanza para pesar los 301 g de ADP.
- Movemos con una varilla la disolución hasta que el soluto se disuelva.
- Ana Valencia fue la encargada de comprobar si estaba disuelto, se ayudó de una cucharilla pequeña.
- Vertemos el H2O con el ADP en un recipiente dentro de una nevera. Es un proceso adiabótico. La disolución la introdujimos en el recipiente para que la temperatura baje lentamente y no sufra un contraste con la temperatura del medio que lo rodea. Deben salir grandes cristales en poca cantidad.
2 DÍAS DESPUÉS....
- Al observar el resultado de la primera cristalización, nos percatamos de que nuestro cristal no tiene base, por lo que, no lo podemos sacar de la nevera.
- Lo pesamos en la balanza y su masa es de 96 g.
- Separamos el agua y la pesamos para restárselo al peso anterior.
- El resultado nos da 78 g de ADP.
- La altura del cristal es de 5,6 cm.
- Carmen toma la temperatura del agua. Hay que esperar que llegue a los 100ºC para que se disuelva mejor.
- Lamentablemente, tuvimos complicaciones para que el agua llegara a la altura deseada.
- Una vez fueron resueltas, vertimos el ADP y después dos gotas de colorante azul.
- Una vez terminado todo, echamos el resultado en la nevera.